La Gran Fragmentación
Cuando el periodismo dejó de ser una institución y se convirtió en un ecosistema de afinidades personales
Análisis independiente basado en datos del Reuters Institute · Universidad de Navarra
Cuando el periodismo dejó de ser una institución y se convirtió en un ecosistema de afinidades personales
Análisis independiente basado en datos del Reuters Institute · Universidad de Navarra
confían en las noticias en general
39% desconfían. El saldo sigue siendo negativo.
confían en las noticias que consumen personalmente
La "burbuja de confianza": cuanto más personalizada, mayor credibilidad.
Los ciudadanos no confían en los medios como institución, pero sí confían en su propia dieta informativa. El problema es que la gente desconfía del periodismo que otros consumen.
La TV ha caído del 77% al 56% de uso semanal en una década. Pero el dato revelador es otro:
de quienes ya no usan la TV para informarse sí lo hacían antes
En otros países la caída de la TV se explica por la entrada de nuevas generaciones. En España, la gente deja de verla. Es una decisión consciente, no un hábito que nunca se formó.
de los españoles consume noticias a través de influencers o creadores de contenido
✓ Cercanía
✓ Comprensibilidad
✓ Entretenimiento
✗ Fiabilidad
✗ Imparcialidad
✗ Conocimiento
Entre los jóvenes de 18-24 años, esa cifra asciende al 46%. Complementan al periodismo desde una lógica de afinidad personal frente a la lógica institucional.
Para muchos jóvenes, la autoridad informativa ya no procede de una marca institucional sino de una persona que traduce la actualidad a sus códigos culturales.
El 8% usa chatbots para informarse. Parece poco, pero el dato estructural es más preocupante:
de usuarios de buscadores clica en fuentes originales
de usuarios de chatbots clica en fuentes originales
La IA desintermedia la relación con la fuente. El 41% usa chatbots para profundizar, el 30% para resumir y el 24% para última hora. El 46% desconfía de las respuestas de la IA, pero sigue usándola.
Es un uso instrumental, no sustitutivo. La gente consume noticias en ChatGPT, pero sin creer lo que les da. Es la paradoja del consumidor cauteloso.
de los españoles está preocupado por distinguir lo verdadero de lo falso en internet
+5 puntos vs 2025, +12 puntos vs 2022. Pero lo más significativo es que crece especialmente entre hombres, rentas bajas y ciudadanos con menor formación.
Antes, la preocupación por la desinformación era un marcador de clase (gente con alta educación). Ahora, es una preocupación que atraviesa todas las capas sociales. La desinformación se ha democratizado como amenaza percibida.
de los españoles está suscrito a un medio de pago
Frente al 15% de media internacional. Tres de cada cuatro españoles no pagaron por ninguna modalidad informativa el último año.
España no es un mercado inmaduro para el pago por noticias, es un mercado donde la gratuidad está institucionalizada culturalmente. La densidad de oferta gratuita (pública, privada con publicidad, alternativa) hace que el valor percibido de la exclusividad sea casi nulo.
Las redes sociales son ya la vía principal de acceso a noticias para el 31% de los usuarios. Solo el 19% confía en ellas.
Adelanta por primera vez a Facebook como red informativa. Modo incidental: no entras a informarte, pero terminas recibiendo noticias.
Concentra el consumo intencional. Los usuarios usan su buscador para encontrar noticias activamente.
El ecosistema informativo español de 2026 no es un sistema en crisis: es un sistema que ha mutado. Las categorías tradicionales (medio vs. red social, periodista vs. influencer, pago vs. gratuidad) ya no describen la realidad.
Lo que vemos es un ecosistema de afinidades:
• La confianza se personaliza, no se institucionaliza
• La dieta informativa se concentra en una o dos fuentes
• Los jóvenes buscan traductores personales, no marcas institucionales
• La televisión no pierde a nuevas generaciones, pierde a las que ya tenía
• La IA desintermedia sin sustituir
• La desinformación es ahora un malestar universal, no elitista