En noviembre de 2025, Madrid levantó más de doscientas mil denuncias de tráfico. Esta es la historia de quién multa, cuándo lo hace, y qué revelan los datos sobre cómo se vigila el espacio público.
Noviembre de 2025. La Zona de Bajas Emisiones lleva años activa y su perímetro ha crecido. Las cámaras de control no solo detectan vehículos sin etiqueta ambiental: registran infracciones de semáforo, velocidad y acceso restringido de forma automática.
Al mismo tiempo, el SER gestiona el estacionamiento regulado, la Policía Municipal patrulla y los Agentes de Movilidad regulan el tráfico. Un mes de noviembre registra, históricamente, alta actividad en todos los servicios.
"206.143 denuncias en 30 días. Una multa cada 12,5 segundos durante todo el mes."
Los datos proceden del Portal de Datos Abiertos del Ayuntamiento de Madrid. El archivo de noviembre de 2025 contiene 206.143 registros auditados, todos correspondientes a ese mes.
Más de la mitad de las infracciones son graves, con un importe mínimo de 200€.
No todas las denuncias las pone un agente que te ve cometer la infracción. De hecho, un tercio de las multas de noviembre las generó un sistema automático de captación de imagen, sin ninguna intervención humana.
El patrón de conjunto parece claro: el tráfico de denuncias arranca a las 9h y se desploma a partir de las 21h. Pero esa es solo la foto global. Al separar quién firma cada denuncia, aparece una historia completamente diferente.
Los datos horarios revelan perfiles bien diferenciados según quién firma la denuncia. Hay momentos del día donde algunos servicios están en máxima actividad y otros han cerrado completamente.
Las 62.474 denuncias por incumplimiento de la ZBE en noviembre fueron emitidas al 100% por cámaras fijas de captación de imagen. Ningún agente las firmó: el sistema lee las matrículas, consulta la base de datos de etiquetas ambientales y genera los expedientes de forma automática.
La cámara de C/ San Bernardo 91, una de las entradas al anillo de Madrid Central, llegó a registrar 17 vehículos distintos en el mismo minuto en hora punta. Diecisiete matrículas. Un minuto. Un expediente automático para cada una.
~4.500 denuncias georreferenciadas sobre 206.143 totales (el 53% del archivo no incluye coordenadas). Cada punto es una infracción real: naranja para leves, rojo para graves. Arrastra para mover el mapa; zoom con los botones.
Al mirar fila a fila, el dataset de noviembre guarda momentos únicos. Infracciones que aparecen una sola vez en todo el mes. Situaciones que la tipología legal describe con una literalidad a veces sorprendente.
El dato más revelador no es el total. Es la tendencia que señala: la vigilancia del espacio público en Madrid se está automatizando. En noviembre, un tercio de las sanciones no las puso ningún ser humano.
Las cámaras no tienen turno de noche, no piden vacaciones y no hacen la vista gorda. El perímetro de la ZBE ha convertido las entradas al centro en corredores de control permanente. Los datos de un solo mes no permiten hablar de tendencias largas, pero sí apuntan a una dirección clara.
"La pregunta no es si las cámaras multan mucho o poco. Es si estamos de acuerdo con que sea una máquina quien decida."
Los datos son abiertos, el análisis es reproducible. Lo que queda por responder es político, no estadístico.